
Anoche estaban los
Mosquitos bombardeando
Tajantemente decidí permanecer despierto hasta matarlo
Hasta que a mi mano regresara
La sangre que me habían robado en el piquete
Estaba allí el maldito
Sobreviviente
Solamente podía escucharlo susurrar en mi oído mientras
Iba en picada hacía mi carne
Sin poder siquiera verlo
Llegue a creer que solamente cuando
Imaginaba el zumbido él se materializaba de algún punto
En la noche y sigiloso
Monstruo que iba por algo de mi alma
De una u otra forma me recordó a ella
¡FANTÁSTICO!
Edgar Alan Poe
Tenía un cuervo
Y yo un mosquito
Sentando en el escritorio
Me cercioré que
La vieja maquina de escribir
Seguía desoxidada
Al oprimir la tecla
En el papel no vi una letra impresa
Sino el cuerpo asesinado del mosquito
sobre el lienzo blanco
Genial, era un buen poema
Pero ya estaba desvelado
Y sentía el zumbido
Aún en la mente
Era el alma del mosquito
Persiguiéndome
Hastiándome
Seguía el mosco embarrado en el papel
Y alrededor de él la sangre
Mi sangre
Éramos uno
Era él nada
Entonces comencé a ir por la casa
Con el zumbido encima
Déjame
YA VETE
YA
Pero no se iba, y regresaba
No tenía televisor pero el vecino escuchaba el radio
El también tenía mosquitos pero
También una de esas lámparas que los queman
Por cientos
Escuche gritos
Era la vecina que los ahuyentaba con
Esas pastillas que se queman durante la noche
El vecino se lanzó por la ventana
Algo sucedía
Algo malo
El zumbido venía
Entonces desde la ventana vi a gente corriendo sin razón
Todos agitando sus cabezas
Iban y venían
Zangoloteando su cabeza
Con gritos histéricos
Rascándose
Golpeándose la cabeza contra los muros
Abriéndose los cráneos mutuamente
Y hasta ver
La sicótica escena
Supe lo que tenía que hacer
Lo que era mi deber
Como persona
Como ser humano
Zumbarle en el oído a la gente
Morderlas y chupar sangre
Nada vampírico
Era cuestión de supervivencia básica
Y solamente así
Pude libarme de los zumbidos en mi cabeza
Y de los vecinos que me trataban como a un insecto

0 comentarios:
Publicar un comentario